Hist艒r ili谩dico y transducci贸n simondoniana

  • 31-07-2023 |
  • Publicado en:

Un enfoque en la mediaci贸n de conflictos, preservaci贸n, olvido y continuidades1.

Introducci贸n

En esta breve monograf铆a intentaremos relacionar la figura del hist艒r ili谩dico y su mediaci贸n en conflictos sociales con la operaci贸n de la transducci贸n simondoniana. Para ello, presentaremos una serie de paralelismos entre aspectos que consideramos semejantes en ambas operaciones: relaci贸n anal贸gica, transformaci贸n ordenada y trascendencia.

Cuando hablamos de relaci贸n anal贸gica, como podremos leer en el trascurso del desarrollo, nos referiremos a una relaci贸n de t茅rminos que no forman parte del mismo sistema natural de existencia y que, por dicho motivo, precisar谩n cierta maniobra medi谩tica. Esta mediaci贸n precisar谩, a su vez, ser llevada a cabo de una forma espec铆fica y ordenada para permitir la emergencia de nuevas din谩micas que haga posible su trascendencia, es decir, una superaci贸n o desdiferenciaci贸n de estados previos para alcanzar una configuraci贸n com煤n.

Usaremos como fuentes principales el texto 芦El saber ‘hist贸rico’ de la antigua Grecia: una reconsideraci贸n de la figura del 峒迪兿勏壪 ili谩dico禄 de Basile (2011) y 芦Allagm谩tica禄 (2015) y 芦Forma, informaci贸n y potenciales禄 (2015), ambos presentes en 芦La individuaci贸n a la luz de las nociones de forma y de informaci贸n禄, tesis primaria del fil贸sofo franc茅s Gilbert Simondon.

Transducci贸n

En su trabajo titulado 芦Forma, informaci贸n y potenciales禄 (2015), reflejo de una conferencia pronunciada en la Sociedad Francesa de Filosof铆a en 1960, Gilbert Simondon describe a la operaci贸n transductiva como el proceso mediante el cual una estructura se propaga, extendi茅ndose en un campo de manera progresiva, a partir de un germen estructural. Nos dir谩 que, para ello, ser谩 necesario que el campo se encuentre en un estado metaestable, con energ铆a potencial que podr谩 ser liberada, solamente, por el surgimiento de una nueva estructura. Esta nueva estructura manifestar谩, a su vez, nuevas cualidades y relaciones que no estaban presentes en la estructura inicial y que contribuir谩n en su proceso de diferenciaci贸n y desarrollo con el potencial de llevar adelante adaptaciones m谩s eficientes, complejas, diversas, innovadoras. Ser谩 芦la energ铆a de metaestabilidad del campo, por tanto de la materia, la que permite a la estructura, por tanto a la forma, avanzar禄 (Simondon, 2015, p谩g. 483). En la transducci贸n, escribe Simondon, la informaci贸n ser谩 la direcci贸n organizadora, no reversible, que emana del germen y se apodera, poco a poco, del campo. En el mencionado fragmento realiza analog铆as varias para con el germen como emisor o forma y al campo como receptor y materia. Finalmente, el l铆mite entre estos dos elementos, es decir, germen (emisor o forma) y campo (receptor o materia), actuar谩 como un modulador o relevo amplificador. Sin dudas, las continuas analog铆as presentadas a lo largo de la literatura simondoniana nos facilita pensar sus conceptos no como t茅rminos fr铆os o terminantemente estables, sino como operaciones epistemol贸gicas; palabra viva.

En resumidas cuentas, podemos entender a la transducci贸n como una transformaci贸n en el cual las condiciones de un sistema cambian gradualmente a medida que interact煤a con su entorno o contexto, implicando una especie de resonancia o influencia mutua entre el sistema y su entorno. Informaci贸n, energ铆a o influencias presentes en el entorno de un sistema, repercutir铆an en su interioridad y viceversa.

Llevando estos conceptos a lo viviente/individuo, en cuanto a la individuaci贸n como proceso fundamental en el cual los seres y los sistemas se diferencian y se desarrollan a trav茅s de interacciones con su entorno, Simondon remarcar谩 que debemos retener la idea seg煤n la cual una desdiferenciaci贸n del campo es necesaria para que una nueva estructuraci贸n pueda llevarse a cabo:

hace falta un campo que exteriormente se desdiferencie puesto que interiormente y esencialmente se potencializa; ese campo ser铆a quiz谩 el que corresponde a la materia aristot茅lica, el cual puede recibir una forma. El campo que puede recibir una forma es el sistema en el cual energ铆as potenciales que se acumulan constituyen una metaestabilidad favorable a las transformaciones禄.

(Simondon, Forma, informaci贸n y potenciales, 2015)

Esta suerte de indeterminaci贸n, maleabilidad o juego del entorno donde nos encontramos inmersos, potencializa, activa y despliega nuestras capacidades internas, permitiendo reorganizaciones, relaciones, perspectivas e interacciones que podr铆amos no haber advertido debido a rigideces determin铆sticas del entorno. Una apertura con cierta carga de indeterminaci贸n en el par individuo-mundo, donde elementos que antes estaban presumiblemente diferenciados comienzan a mezclarse o a perder condiciones clara y evidentemente diferenciadas, puede conducirnos a una expansi贸n y enriquecimiento, no solo a un nivel individual, sino tambi茅n comunitario, social; epistemol贸gico.

Sobre el final de conferencia que hemos mencionado, nos encontramos con una posible aplicaci贸n de esta, en palabras del fil贸sofo franc茅s, 芦doctrina禄 a la g茅nesis del pensamiento. A modo introductorio, mencionar谩 la 芦reduplicaci贸n de experiencias禄. Podr铆amos vislumbrar a esta reduplicaci贸n de experiencias como un proceso de acumulaci贸n y superposici贸n de vivencias o participaciones activas que, al cargarse de parcialidades construidas en base a diferentes perspectivas de un mismo objeto, no solo contribuyen a nutrir el reconocimiento de lo semejante en la diversidad, sino a reconocerlo de forma 铆ntegra, prudente, eficiente.

Podemos nutrir esta noci贸n con un pasaje plat贸nico. (Siempre hay un pasaje plat贸nico.) En 芦La Rep煤blica禄 (Plat贸n, 2011), pasaje 436b-e, S贸crates afirma que 芦una misma cosa nunca producir谩 ni padecer谩 efectos contrarios en el mismo sentido. De modo que, si hallamos que sucede eso en la misma cosa, sabremos que no era una misma cosa sino m谩s de una禄. Inmediatamente despu茅s, ejemplifica, en segunda instancia, con un trompo girando sobre eje: dependiendo de la referencia, conforme al eje o su circunferencia, ser铆a posible afirmar que se encuentra quieto y en movimiento al mismo tiempo; el trompo parecer铆a estar experimentando estados contrarios. La resoluci贸n de la supuesta paradoja nos revelar铆a la existencia de diferentes planos. As铆, la discusi贸n parecer铆a ser una suerte de entificaci贸n de estados abstractos; fraccionamiento deliberado. La perspectiva diversifica, distingue e identifica lo mismo y semejante, debemos ver de diversos modos. Tenemos: eje, circunferencia y trompo. Tenemos quietud y movimiento; tenemos un trompo.

Cerrando estos conceptos, podemos tener en cuenta la recomendaci贸n socr谩tica: 芦partamos de la base de que lo dicho es as铆, y avancemos, conviniendo en que, si se nos aparece algo distinto, todas las conclusiones que de all铆 extraigamos carecer谩n de validez禄 (437a).

Moduladores

Es muy interesante la etimolog铆a del lat铆n medium, abarcando tanto una noci贸n topol贸gica, a veces necesaria y materialmente determinada, tal entorno circundante con rasgos neutros o nutritivos, como la idea de ser un conector o intermediario entre diferentes elementos, siendo simple espacio entre ellos o un canal o formato determinado por donde pasan se帽ales, ondas, fuerzas2. Esta dualidad topol贸gica de abrigo y conductor interactivo es fascinante. Sustancia y agencia. Desde una perspectiva relacional, otra manera de pensarlo podr铆a tener como base la menci贸n plat贸nica del t茅rmino medio entre dos n煤meros como aquel que tiene la misma relaci贸n con un extremo y el otro, relacion谩ndose, a su vez, uno con otro a trav茅s de dicha relaci贸n medi谩tica. Dir谩 S贸crates que, 芦puesto que el medio se ha convertido en principio y fin, y el principio y fin, en medio, suceder谩 necesariamente que as铆 todos son lo mismo y, al convertirse en id茅nticos unos a otros, todos ser谩n uno (Plat贸n, Tim. 32a)禄.

Podemos sumar una primera dimensi贸n social a este concepto de mediaci贸n desde la definici贸n de 芦s铆mbolo禄3. Al respecto, podemos encontrar en el reputado diccionario de Liddell, Scott y Jones (LSJ), que, s媒mbolon, se referir铆a a cada una de las dos mitades o piezas correspondientes a un objeto, que dos personas rompieron entre s铆, conservando cada parte una pieza, para tener prueba de la identidad del otro4. As铆, al ser presentada una parte de esta 芦contrase帽a禄 dual, la segunda deber铆a coincidir con aquella y, solo en ese momento, la conexi贸n se hac铆a expl铆cita. La mediaci贸n producida desde la uni贸n o relaci贸n efectiva de las partes, reestablece la pertenencia: el medio, en cuanto une a los extremos, trae a presente lo pactado; el pasado se proyecta y encarna en el presente.

Pasando a otro grado de din谩micas humanas, teniendo como agente ya a un individuo, podemos relacionar esta idea de mediaci贸n con el m茅dium del espiritismo decimon贸nico. Esta doctrina tiene como principios la f茅rrea creencia en la inmortalidad del alma, la presencia de esp铆ritus en el plano corporal y la relaci贸n de estos con las personas vivas5. En dicho contexto es que aparece la figura del m茅dium, una persona con una sensibilidad tal que le brinda la facultad de mediar entre lo viviente y los esp铆ritus desencarnados. El m茅dium ser谩 sustancia y agente en la relaci贸n de estos planos disparejos o redes et茅reas que nos rodean. Si bien no comparten doctrinas filos贸ficas y tanto la cosmovisi贸n hist贸rica como su misma validez o impacto podr铆an ser visiblemente en extremo dis铆miles, podemos continuar en una l铆nea semejante, al menos operacionalmente, si avanzamos sobre las caracter铆sticas de otra figura popular: el 芦cham谩n禄6. Tomando en un primer momento como base el chamanismo tradicional tunguso (o siberiano)7, se podr铆a afirmar que, el cham谩n, dominar铆a los esp铆ritus y 芦siendo humano, logra comunicarse con los muertos, los demonios y los esp铆ritus de la Naturaleza, sin convertirse por ello en un instrumento suyo禄 (Carbonell, 2003). Luego, pasando a un contexto amerindio, encontramos en Scuro (2018) un breve repaso por el fertil铆simo punto de vista de Carneiro da Cunha donde, tras conceptualizar al cham谩n como aqu茅l capaz de comprender la lengua universal, realiza una creativa uni贸n con la preocupaci贸n de Walter Benjamin por la incapacidad del lenguaje para rescatar el sentido original de las palabras, siendo la traducci贸n, siempre una reinterpretaci贸n. En dicho contexto el autor enfatizar谩 que 芦el lenguaje de las palabras parece ser siempre una profanaci贸n de esa experiencia que proviene de otro orden, de otro lenguaje禄 (Scuro, 2018, p谩g. 271). As铆, de esta uni贸n conceptual, el cham谩n podr铆a ser identificado con el traductor.

Operaciones de mediaciones divinas o cuasi divinas, en las cuales tambi茅n estamos en condiciones de cuestionar sentidos originales o reinterpretaciones, podr谩n ser encontradas en la amplia y reconocida figura del 芦profeta禄. Magnin (2023), de forma amena y sirvi茅ndose principalmente de fuentes hebreas y cristianas, llevar谩 a cabo un recorrido por dos acepciones etimol贸gicas de dicho concepto. Al referirse a los profetas, afirmar谩 el te贸logo pop argentino, la cultura hebrea lo hace con el t茅rmino de 芦Nab铆禄. El nab铆 ser谩 aquel que recibe un mensaje y lo comunica fielmente sin ejercicio de metabolizaci贸n alguno. Un ejemplo de ello lo podemos encontrar en Ex.4 14:16, donde Mois茅s 芦pondr谩 en la boca las palabras禄 a Aar贸n. El ejercicio de estos mensajeros, que pon铆an su cuerpo para transmitir, en ocasiones la voz de Dios, a diferencia de lo que se suele concebir como prof茅tico, no se centraba en la pr谩ctica adivinatoria o anticipatoria: solo el 5% de los escritos prof茅ticos en el antiguo testamento tienen esta caracter铆stica (Magnin, 2023). Sin embargo, el t茅rmino fue traducido al griego como 芦proph茅tes禄, tomando connotaciones propias de esta cultura. Magnin nos se帽alar谩 que los griegos 芦ve铆an a los profetas, sobre todo, como int茅rpretes, como traductores para leer la curiosa voluntad de los dioses禄8. Hay mucha literatura sobre el tema, siendo mencionados en ocasiones como sacerdotisas o sacerdotes y en relaci贸n con el or谩culo de Delfos. Esta diferencia ser谩 sustancial en el desarrollo de estas p谩ginas.

Finalmente, tomaremos brevemente el texto 芦El hacer del Canto禄 de Cacciari (El dios que baila, 2000). En 茅l, tras desarrollar conceptos plat贸nicos presentes en el 芦Sofista禄, el autor nos habla de la 芦mentira禄 o ph谩ntasma del arte9 en t茅rminos de man铆a. Ph谩ntasma es utilizado en dicho di谩logo plat贸nico para referirse a producciones que no son reales y, en esta presentaci贸n de Cacciari, se relaciona directamente con una espacie de locura (man铆a). Seg煤n Plat贸n, dir谩 el autor en cuesti贸n, el arte del pintor o el poeta 茅pico-tr谩gico deber谩 ser rechazado 芦en tanto que simula y enga帽a y cuyo juego consiste en conferir una consistencia real a puras apariencias禄 (p谩g. 22): las creaciones de esta techn茅 hacen vacilar entre lo que es y lo que no es. El arte, se aleja del hacer com煤n a los hombres y dioses, es decir, se aleja de la esencia de lo realmente mim茅tico10. M谩s adelante, se nos informar谩 de dos clases de delirio (man铆a), uno, causado por enfermedades humanas, otro inspirado por dioses. Este 煤ltimo ser铆a el caso de la profetisa 芦habitada por el dios禄 o las Musas: 芦el sujeto se retira, se transforma en el vac铆o mismo de la abertura a trav茅s de la cual el otro dicta禄 (p谩g. 30). La operaci贸n de este poeta no ser谩 m谩s que una repetici贸n, sin intenci贸n proyectiva, solo de acuerdo con esa voz y, por ello realmente con nada. De esta forma, si bien puede considerarse una m铆mesis, al trascender toda medida, utilidad y toda techn茅 normal (p谩g. 32), pierde el hacer com煤n con otros individuos humanos. En los siguientes p谩ginas, Cacciari realiza un notable desarrollo que contrapone el potencial anticipatorio o adivinatorio de lo humano con el de Apolo, s铆mbolo de inspiraci贸n prof茅tica y art铆stica. En este sentido, recordemos que uno de los or谩culos m谩s renombrados de la antig眉edad, el de Delfos, estaba consagrado a su figura. Podremos leer que, el dios griego, implacablemente virtuoso con el arco, alcanzar谩 el 芦blanco con una 鈥減recisi贸n鈥 de la que la palabra nunca ser谩 capaz – su flecha est谩 鈥測a鈥 en el blanco incluso antes de ser arrojada禄 (p谩g. 45); Apolo, 芦dios de la distancia禄11, mediatizado por su flecha, revelar铆a la 芦miseria禄 humana. Recordemos lo mencionado m谩s arriba, evocando a Benjamin, en cuanto a la incapacidad del lenguaje para rescatar el sentido original de las palabras. En nuestro contexto, estas man铆as y literaturas oraculares podr铆an ser concebidas como relaciones desestructuras que generan, desde un gran margen de indeterminaci贸n, al entrar en contacto con el hic et nunc (literalmente, aqu铆 y ahora, tambi茅n lo podemos asociar a un presente continuo), efectos y correlaciones. Ser铆a desafiantemente fruct铆fero un desarrollo de esta perspectiva socorrida por el estudio del 芦I-Ching禄 llevado a cabo por Jung, el de otras t茅cnicas de adivinaci贸n y trazas donde, no solo el azar, sino tambi茅n la 芦magia禄 parece ser quien desenrolla los hilos de las continuidades. Cuando decimos magia, podr铆amos suponer trazas de las que hemos perdido el rastro, incluso memorias, plegadas som谩ticamente, del tipo habitus bourdieano. Tampoco ser铆a descabellado asociarlo con la realidad epistemol贸gica detr谩s de la b煤squeda de una 芦acci贸n fantasmal a distancia禄, para con el entrelazamiento cu谩ntico, como conexi贸n invisible, m谩s all谩 del tiempo y el espacio, de Einstein12.

En esta secci贸n hemos recorrido el concepto de 芦medio禄 tanto en sentido topol贸gico como el de agencia, haciendo 茅nfasis en diferentes perspectivas y figuras. Pongamos especial atenci贸n en la idea de conservar un 芦hacer com煤n a los hombres y dioses禄 plat贸nico donde las deidades parecen utilizarse como legitimaci贸n de cierta perspectiva o hegemon铆a. No olvidemos que fue en Delfos donde, respondiendo a una consulta de Querefonte, el Or谩culo afirmar谩 que no hab铆a nadie m谩s sabio que S贸crates. De hecho, Plat贸n, pondr谩 la narraci贸n de este momento, en el dialogo 芦Apolog铆a禄, en la boca del propio S贸crates, invocando como testigo a Apolo: 芦De mi sabidur铆a, si lo es, y en qu茅 consiste, os presentar茅 como testigo al dios que est谩 en Delfos禄 (20e3-8). Todo parece indicar que ser谩 en la interpretaci贸n y su acci贸n moduladora la clave y el terreno del, sin miedo a exagerar, todo el pensamiento filos贸fico occidental posterior. El fin, presentado de forma noble, ser铆a la b煤squeda de koin艒n铆膩 entendida como comunidad, participaci贸n, uni贸n, relaci贸n, participaci贸n en lo com煤n y, especialmente en su adopci贸n cristiana, comuni贸n13. Justamente, en nuestros d铆as, est谩 muy de moda la palabra 芦idiota禄, tirando de su uso en la antig眉edad, para calificar a aquel que no participa de los asuntos p煤blicos.

Hist艒r

En Anales de Filolog铆a Cl谩sica N潞24 nos encontraremos con un texto de Basile que nos invita a recorrer la figura del 芦hist艒r ili谩dico禄. En el mismo leemos que cuando se originaba un litigio de dif铆cil resoluci贸n, las partes solicitaban la intervenci贸n de dicha figura para obtener un t茅rmino (pe铆rar). Un ejemplo de ello lo podemos encontrar en la 芦carrera de carros禄 de la Il铆ada (XXIII, 488-508), donde Agamen贸n se investir铆a como tal. Basados en la lectura de dicho canto, podemos deducir que el hist艒r deber铆a contar con cierta autoridad inter pares y actuar dentro de un fuero m谩s bien contingente que institucionalizado. Mientras avanza la indagaci贸n de Basile, comprendemos que el hist艒r parecer铆a ser m谩s que un testigo, pero menos que un juez. Su cualidad central ser铆a la de atestiguar o dar fe de lo sucedido, preservando el logos del olvido. Contrariando la sugerencia etimol贸gica, el hist艒r no tendr铆a necesidad de una observaci贸n directa: 芦su atribuci贸n radica, m谩s bien, en una potestad in praesentia de dar fe (rubricar/atestiguar) en virtud de su capacidad privilegiada de 鈥渙铆r鈥 en circunstancias y de modos diversos禄 (p谩g. 13). Enfatizo: ser谩 la preservaci贸n o resguardo del logos lo que le permitir谩 determinar la verdad. En este contexto, la al茅theia no se contrapone a la falsedad, sino al olvido (lethe) (p谩g. 40).

El olvido, podemos deducir, no permitir铆a recrear lo real. En consonancia, hoy se plantea que la entrop铆a, como medida de la informaci贸n perdida en la evoluci贸n de un sistema, aumenta en situaciones donde esto sucede, donde no hay reversibilidad. Las consecuencias del olvido no son para nada menores: si todo se sumiera en 茅l, habr铆a necesidad continua de g茅nesis desde cero. Retrotrayendo lo desarrollado con respecto a la man铆a, en un escenario que revista sus modos de interacci贸n, la recreaci贸n que extiende espacios, se ver铆a perdida. Es la preservaci贸n, al menos parcial, que las pr谩cticas cuentan con la estabilidad necesaria para permitirnos su reproducci贸n o continuidad. No hablamos solo de un aspecto mec谩nico o algor铆tmico, sino tambi茅n, como es en este caso, de la koin艒n铆膩. En la resoluci贸n de conflictos sociales existen determinadas caracter铆sticas de las partes o estructuras que deben preservarse, legitim谩ndose en su trascendencia individual, pero transform谩ndose y adapt谩ndose a la vez para no llevar, como veremos m谩s adelante, a escenarios teratol贸gicos.

La indagaci贸n en base a los 芦testimonios禄 preservados, nos revela las intersecciones comunes tal como podr铆a manifestarse una pir谩mide en punta a un agente 2D: primero un punto, luego un peque帽o tri谩ngulo que aumenta de tama帽o hasta desaparecer. Sin un ejercicio de registro-logos, hacer-com煤n, m谩s all谩 de posibilidades de reconstrucciones mentales, al igual que la participaci贸n de ciertas ideas en nuestra cultura, ser铆a impracticable: las figuras planas se suceder铆an sin comprender o suponer que conforman algo m谩s y la estructura se desvanecer铆a o se nos mostrar铆a inexplicablemente cambiante.

En sus consideraciones finales, el autor reflexiona:

芦La presencia del hist艒r permite una mediaci贸n en un conflicto de intereses en la medida que detiene en el presente (en forma de 鈥渢estimonio鈥) dichos del pasado, preserv谩ndolos y proyect谩ndolos hacia el futuro, cuando ser谩 finalmente dirimidos. Es decir, la intervenci贸n del hist艒r introduce las tres dimensiones temporales 鈥 pasado/presente/futuro- en el continuo presente (potencialmente violento) de la oralidad禄.

(Basile, 2011, p谩g. 41)

En primer lugar, debemos remarcar que la mediaci贸n del hist艒r se ejerce, no como preservaci贸n infundada, sino tras una racionalizaci贸n de incompatibilidades, desvinculando supuestos hechos del hic et nunc incompatibles o que se han preservado de forma irregular. En acto presente, nuestra figura metabolizar铆a el flujo temporal relativo de las partes, deteniendo o rompiendo dicho hic et nunc, ralentiz谩ndolo para reinsertarlo en una indagaci贸n pormenorizada posterior. El hist艒r media en operaci贸n semejante al s铆mbolo partido que hemos mencionado m谩s arriba en este mismo texto: regulariza y define, por su autoridad y capacidad, las preservaciones o perspectivas dis铆miles. Cosmos; turbaci贸n, logismos, t茅rmino. Es sugestiva la intenci贸n de definir conflictos o reconducir la temporalidad en comunidad.  

Adentr谩ndonos al proceso en s铆, podr铆amos realizar, tambi茅n, cierta analog铆a con la disparidad binocular que tantas veces trae a colaci贸n Simondon. Recordemos que, de ella, tras operar sobre el grado de no-coincidencia, resultar谩 el escalonamiento de los planos y la percepci贸n 3D: 芦incompatibilidad y sobresaturaci贸n resultan evitadas si descubrimos la dimensi贸n de desvinculaci贸n de los planos en profundidad禄聽(Simondon, 2015, p谩g. 506). Es tarea del hist艒r descubrir esta dimensi贸n de desvinculaci贸n entre los diferentes ejercicios de temporalidad que deber谩 identificar, diferenciar y desdiferenciar para su procesamiento y posterior amalgamaci贸n en una configuraci贸n com煤n; colapso de una superposici贸n de ejercicios temporales que se tornaron incompatibles, metaestables. Neguentrop铆a: manotazos que buscan escapar o revertir la inexorable segunda ley de la termodin谩mica14.

En nuestros tiempos, ligados al an谩lisis de Agamben en su libro 芦Estado de excepci贸n禄 (2019), se torna sumamente interesante ahondar en este tipo de instancias de contingencia. El status necessitatis15, escribir谩 Agamben, tanto en la forma de estado de excepci贸n como en la revoluci贸n, se presenta como un umbral en el cual hecho y derecho se vuelven indecidibles (p谩g. 72). Hablamos de umbrales de indecidibilidad en el cual ius y factum, nomos y vida, se confunden el uno con el potro. Luego, bastante m谩s abajo en el texto, tras anunciar al estado de excepci贸n como el punto m谩ximo de tensi贸n entre dos fuerzas opuestas en el campo cultural, una que instituye y pone y otra que desactiva y depone, el autor sentenciar谩 que 芦la articulaci贸n entre vida y derecho, anomia y nomos producida por el estado de excepci贸n es eficaz pero ficticia禄 (p谩g. 164), siendo, lo anterior a esta distinci贸n, inaccesible fuera de la ficci贸n de su articulaci贸n. La posibilidad de distinguir anomia y nomos es dada, justamente, por su articulaci贸n y por el trabajo que, desenmascarando esta ficci贸n, separa lo que se hab铆a pretendido unir. Al respecto, nos advirti贸 Plat贸n: 芦todo lo atado puede ser desatado, pero es propio del malvado el querer desatar lo que est谩 constituido de manera arm贸nicamente bella y se encuentra en buen estado禄 (Tim. 41a-b); di谩bolo, s铆mbolo. Mientras tejemos, a posteriori, la nuda vida, physis pura, sin nomos, se comienzan a resquebrajar los comportamientos que han sido tallados y demarcados en piedra, metabolizaciones concretizadas de la contingencia. La articulaci贸n se ejerce, en este contexto, como factor de emergencia, permitiendo la observaci贸n y distinci贸n de formas, anteriormente, inaccesibles, tal instrumento de nitidez en la resoluci贸n angular16.

En el pr贸logo de 芦El Modo de existencia de los objetos t茅cnico禄 (Simondon, 2018), Rodr铆guez explicita, define y diferencia conceptos de los que podremos servirnos:

Concretizar es, como individuar, resolver una tensi贸n existencial, que en el caso de lo t茅cnico es una dificultad de funcionamiento. Concretizar es tender un puente entre la evidente actividad artificializadora del hombre y lo natural. El objeto o sistema t茅cnico concreto, esto es, resultante de un proceso de concretizaci贸n, adquiere una autonom铆a que le permite regular su sistema de causas y efectos y operar una relaci贸n exitosa con el mundo natural. Lo artificial es aquello que, una vez creado y objetivado por el hombre, todav铆a requiere de su mano para corregir o proteger su existencia.

(Rodr铆guez, Simondon, 2018)

As铆, acoplando lo escrito por Agamben con estos conceptos, podemos esbozar que la figura del hist艒r, si bien parece tender hacia la concretizaci贸n, es, en realidad, un lazo artificial que precisa de mediaci贸n continua y, consideramos, debe permanecer de dicha forma para, como menciona Rodr铆guez en este tipo de relaci贸n, corregir o proteger su existencia. El hist艒r modular铆a cierta 芦reduplicaci贸n de experiencias禄 dentro de un marco com煤n, antropomorfo, racionalizable. As铆, la cristalizaci贸n de los hechos en una inserci贸n temporal tridimensional, marco en el que las experiencias pueden ser compartidas y comprendidas, estructuran los potenciales latentes de las partes en conflicto. Estas, como en el s铆mbolo, se reconocen iguales ante 茅l, extinguiendo figuras intermediarias supraterrenales o transdimensionales, pero no su funci贸n de religo; en situaciones de contingencia, este reduccionismo del hic et nunc, es eficiente y permite la supresi贸n de complejas dimensiones adicionales. Lo mediado por el hist艒r, a diferencia del m茅dium, cham谩n, el nab铆 o el poeta, se teje en estructuras que colapsan superposiciones vivenciales, parcialmente construidas, en base a diferentes perspectivas dentro de un marco determinado; emergencias status necessitatis. Lo mediado por el hist艒r no es solo el conflicto, sino, principalmente, la potencialidad o proyecci贸n futura de las cargas de naturaleza, indeterminaciones individuales, que ponen en riesgo la koin艒n铆膩 y su trascendencia en la g茅nesis continua del hic et nunc.

En este contexto, uno de los aspectos cruciales del conflicto radica en la tensi贸n entre, por un lado, la direccionalidad entr贸pica del tiempo, tal lethe, a la que como individuos indeterminados debemos adaptarnos. Por otro lado, la reducida 谩rea de intercambio que, tras la acci贸n de preservaci贸n del hist艒r, se expande tal al茅theia. En un primero momento podemos pensar esta funci贸n desde la uni贸n de las partes del s铆mbolo, en cuanto limite concordante. Luego, de manera an谩loga a c贸mo suced铆a en la transducci贸n simondoniana donde el l铆mite entre el germen estructurante y el medio metaestable act煤a como un modulador, aqu铆, el l铆mite modulador es ampliado por el acto de preservaci贸n. Nuestra interpretaci贸n sugiere que esta ampliaci贸n permitir铆a una funci贸n inventiva de anticipaci贸n m谩s eficiente, 芦que no se encuentra ni en la naturaleza ni en los objetos t茅cnicos ya constituidos禄, siendo solidaria con el autocondicionamiento de los esquemas, en este caso, temporales (Simondon, 2018, p谩g. 77). En consonancia, el olvido parece jugar un papel crucial para nuestra adaptaci贸n a la complejidad con el entorno, en cuanto m煤ltiple y en continua transformaci贸n, y su direccionalidad. Sera relevante recordar el papel que Simondon atribuye a la informaci贸n como direcci贸n organizadora de la transducci贸n.

Vale la pena hacer un breve asterisco en este punto: que el marco sea antropomorfo podr谩 traer graves y urgentes inconvenientes con nuestro entorno natural como los que se tratan en 谩reas del conocimiento ecol贸gicas o socioambientales. Esto podr铆a profundizarse con el concepto de medio tecnogeogr谩fico en Simondon (2018, p谩gs. 71-ss).

Para finalizar esta secci贸n, es evidente que podemos reconocer la legitimaci贸n del hist艒r en ciertas coacciones jer谩rquicas o relaciones tecnificadas, 芦talladas en piedra禄. Sin embargo, este tipo de mediaci贸n a煤n contiene una carga de naturaleza que abraza la resonancia del individuo, tanto consigo mismo, como con sus pares. Por eso, hablar de concretizaci贸n eliminar铆a dicho factor viviente y natural en su mediaci贸n. Esto se alinea con aquello que Agamben describe como lo que se torna indecidible y que hemos enlazado con las palabras de Rodr铆guez sobre la artificialidad y su necesidad de correcci贸n y protecci贸n; aquello que descubrimos entre capas de articulaciones y representa el potencial que hace posible la individuaci贸n y la comprensi贸n de un devenir entr贸pico en constante devenir.

Desde esta perspectiva, solo a modo de presentaci贸n sin profundizar demasiado, hablar de concretizaci贸n en la experiencia humana, perceptiva y cognitiva, podr铆a equiparar estos procesos con la inteligencia artificia. Luego, desde esta perspectiva, no ser铆a dif铆cil examinarlos a la luz de la reveladora sentencia simondoniana que advierte: 芦No es contra la m谩quina que el hombre, bajo el imperio de una preocupaci贸n humanista, debe revelarse; el hombre solo est谩 sometido a la m谩quina cuando la m谩quina misma est谩 ya sometida por la comunidad禄 (Simondon, 2015, p谩g. 468). En este sentido, la condici贸n de existencia de tal herramienta podr铆a ser la alienaci贸n, detentada, de nuestra 芦inteligencia禄, en cuanto a cualidad agencial de separar y escoger entre varias opciones. No es menor que la existencia de opciones, necesariamente, debe referir a cierta acumulaci贸n o apertura que permitan la emergencia de las mismas; una comunicabilidad que debemos cuidar, actualizar y proteger17.

Todo puesta en com煤n comunicable, inteligible y/o reproducible, parece necesitar cierta renuncia, l铆mite; pe卯rar, lethe. Lo importante ser谩 traer a presencia que estas herramientas o estructuras, a煤n en intermediarios vivientes como el hist艒r, median de manera artificial con nuestra carga de naturaleza individual. Entonces, la racionalizaci贸n o medida com煤n deber谩 ampliar su rango de indeterminaci贸n para respetar divergencias. De lo contrario, seguiremos envueltos en una sociedad que opera con sus pares como Procusto, aquel posadero del 脕tica que, tan amablemente, ofrec铆a su lecho a los viajeros para, posteriormente, estirarles o amputarles partes del cuerpo que no encajaran en el mismo.

Metax煤

Avanzando sobre la naturaleza de la articulaci贸n mediadora del hist艒r, podemos clarificar conceptos a trav茅s de la siguiente cita de Simondon:

芦El pensamiento anal贸gico establece una relaci贸n entre dos t茅rminos, ya que el pensamiento es una mediaci贸n entre dos t茅rminos con los cuales tiene, separadamente, una relaci贸n inmediata [鈥 el pensamiento deviene el metax煤18 operatorio de seres sin relaci贸n ontol贸gica ya que no forman parte del mismo sistema natural de existencia禄.

(Simondon, Allagm谩tica, 2015, p谩g. 475)

Comencemos por aclarar que, si bien comparten modos muy similares, nuestras experiencias perceptivas e interactivas individuales, no forman parte del mismo sistema natural de existencia. Al menos desde un punto de vista de estructuraci贸n interpretativa, incluyendo preservaciones y olvidos. Luego, como hemos visto, las tres dimensiones temporales que el hist艒r introducir铆a -o reintroducir铆a- al hic et nunc, no ser铆an resultado de la observaci贸n directa, sino de una b煤squeda de ratio y preservaci贸n del logos gracias a su capacidad de o铆r de modos diversos. Como bien explicita Simondon, 芦la operaci贸n es un metax煤 entre dos estructuras y es sin embargo de una naturaleza distinta que toda estructura禄 (2015, p谩g. 472). Las experiencias individuales que se han vuelto metaestables se transforman y relacionan nuevamente con la koin艒n铆膩 a trav茅s de la mediaci贸n del hist艒r; en cierto sentido, la modulaci贸n de del hist艒r transformar铆a la energ铆a de las acciones y experiencias individuales en una estructura organizada y comunicable19 para luego, desmodular dicha estructura en energ铆a com煤n.

As铆, relacionando el supuesto 芦corte en el 鈥渆terno presente鈥 de la oralidad禄 que menciona Basile (p谩g. 41) con el metax煤 aludido por Simondon, podemos encontrar una interesante conexi贸n: en esta modulaci贸n de ejercicios o experiencias individuales incompatibles que el logism贸s del hist艒r compatibiliza, en realidad, no hay corte alguno, la temporalidad contin煤a operando en el hist艒r en cuanto 芦谩mbito de convertibilidad禄 (Simondon, 2015, p谩g. 478). Nuestra figura ili谩dica opera como un black box computacional. Aquello que se siente como un corte, y lo es para la gran mayor铆a de sus pares, es una readaptaci贸n de esquemas en la cual, ciertos contenidos, elementos y acciones, resultar谩n, al menos parcialmente, reincorporados. El pliegue o salto, se fusiona en el horizonte del hist艒r.

Ahora, en tiempos donde la realidad comienza a medirse y traducirse algor铆tmicamente, sin admisi贸n de pliegues operacionales, debemos encontrar que, la articulaci贸n del hist艒r, si bien eficaz, es una ficci贸n, una articulaci贸n imaginaria que dirime algo que no lo es. Lo que se transduce en el pensamiento del hist艒r, como hemos dicho, es la proyecci贸n futura de las cargas de naturaleza o indeterminaciones individuales en una direcci贸n o rango de acci贸n espec铆fico. La informaci贸n que hoy recibimos y procesamos, en ocasiones editadas, moderadas y compiladas, as铆 como los medios o intermediarios que nos brindan diferentes alternativas de relacionarnos, tambi茅n20.

Este movimiento cognitivo de imaginario eficaz guarda similitudes operacionales con la introducci贸n de, justamente, la unidad imaginaria ( (鈭1) o 芦i禄) en matem谩ticas o f铆sica: aceptando su existencia, resolvemos muchos problemas. 芦i禄, sirviendo de andamiaje imaginario, nos permitir谩 acercarnos a lo real o, al menos, a una secuencialidad coherente. Artificio conceptuoso; la diversidad y distinci贸n nos permiten acceder a los principios explicativos de la variedad y el movimiento (Covarrubias Correa, 2016). Lo imaginario media, permitiendo la construcci贸n de configuraciones de sentido y modelos conceptuales.

Cerrando esta secci贸n, podemos reconocer, claramente, tres condiciones en la operaci贸n del hist艒r: un conflicto entre pares, una mediaci贸n y capacidad real de dar t茅rmino al conflicto en b煤squeda de koin艒n铆膩. Estas tres condiciones se podr铆an relacionar, operacional y respectivamente, con las tres condiciones propuestas por Simondon para la transducci贸n: un medio en estado de sobrefusi贸n o sobresaturaci贸n, la incidencia en ese medio de un germen estructurante y una relaci贸n de comunicabilidad para que dicho germen puede propagarse. Entonces, el hist艒r, desencadenando procesos de diferenciaci贸n y organizaci贸n, introduce una nueva din谩mica que permite la emergencia o regreso de la koin艒n铆膩. No cualquier mediaci贸n dar谩 t茅rmino al conflicto, sino que, como en la relaci贸n germen 鈥 campo, debe existir una relaci贸n anal贸gica entre las estructuras latentes en el campo y la estructura provista por el agente para evitar una desadaptaci贸n.

El hist艒r, eje de esta secci贸n que termina, parecer铆a jugar con cierta paradoja en su actuar, siendo capaz de apreciar, a trav茅s de una acumulaci贸n indagatoria, la pronoia21 de los hechos en conflicto desde un ejercicio temporal posnoia para proyectarla hacia el futuro. (F铆jese que, por el momento, evitamos la noia en tanto para; delirio.) Al no suceder en un terreno ontol贸gico com煤n, se evita la contradicci贸n o paradoja temporal. Si bien la incidencia de la preservaci贸n nos brinda la posibilidad de comparar, organizar y condensar, manifest谩ndonos una trama secuencial, en realidad, su naturaleza ser铆a cu谩ntica. Lo dicho: el pliegue o salto, se fusiona en el horizonte del hist艒r. Los puntos de indecidibilidad, estados fusionales, superposiciones de temporalidades y perspectivas, colapsan en su estructuraci贸n com煤n. De cierta forma, la inteligencia o ratio, persuade a la necesidad.

No se niega la continuidad, sino que se reconoce cuantificada. Por momentos, tal vez inducido por articulaciones ficticias pero necesarias, el sentido com煤n parecer铆a contar con una ilustraci贸n err贸nea del fen贸meno real22. Creemos que, este tipo de articulaciones, podr铆an ser viables tambi茅n en nuestro tiempo, m谩s a煤n con nuestras tecnolog铆as sociales. La pronoia hist贸rica act煤a como una armonizaci贸n indagatoria. En forma de conductas de anticipaci贸n, el presente colapsa en el pasado y el futuro nunca llega23. La medida puede entenderse como un colapso en restricciones y configuraciones comunes en las cuales el estado m谩s probable se evita por una construcci贸n epistemol贸gica de logism贸s proyectivo; neguentr贸pico. El metax煤 operatorio, en irracionalidad ontol贸gica, se funde como d媒namis metaestable que permite la continuidad energ茅tica de los grupos sociales post conflicto. Lo preindividual24 toma atajos abrazando elementos imaginarios, potencialmente t茅cnicos, perfeccionables.

Cerraremos el desarrollo con otra cita simondoniana con la cual nos permitiremos cierta flexibilidad po茅tica de interpretaci贸n:

芦El m谩s fiel amplificador es el que tiene un rendimiento energ茅tico muy uniforme e independiente de la escala de frecuencias; no favorece a ninguna, no impone ninguna resonancia, ninguna estereotipia, ninguna regularidad preestablecida en la serie abierta de se帽ales variadas que debe transmitir禄.

(Simondon, 2018, p谩g. 151)

De aplicar a escalas algor铆tmicas este concepto de 芦谩mbito de convertibilidad禄 o metax煤, si a煤n no se est谩 haciendo al menos de forma menos efectiva, debemos evitar posibles alienaciones. Una de las propuestas ser谩 ampliar el l铆mite de modulaci贸n para incluir y diversificar nuestros patrones epistemol贸gicos. Como hemos dicho, la aparici贸n inteligencias artificiales que simulan relaciones epistemol贸gicas, tales como ChatGPT, nos pone de sobre aviso.

Conclusi贸n

A lo largo de este breve trabajo, hemos explorado la figura del hist艒r ili谩dico como mediador en conflictos contingentes. Hemos analizado c贸mo su funci贸n de preservaci贸n y racionalizaci贸n de incompatibilidades se asemeja a la noci贸n de transducci贸n simondoniana.

Iniciamos con un repaso acerca de la operaci贸n transductiva abordada por el fil贸sofo franc茅s Gilbert Simondon, detallando sus rasgos operativos y elementos esenciales. Luego, bajo la luz de su conferencia 芦Forma, informaci贸n y potenciales禄 (Simondon, 2015), hemos trasladado estos conceptos a lo viviente, en cuanto individuaci贸n, como proceso fundamental en el cual los seres y los sistemas se diferencian y desarrollan a trav茅s de interacciones con su entorno. Referenciados con la mencionada y memorable conferencia, tambi茅n hemos reconocido su posible aplicaci贸n a la g茅nesis del pensamiento.

Antes de pasar a la figura principal de nuestro texto, hemos cre铆do necesario introducirnos, en un primer momento, en el concepto de 芦medio禄, remarcando cierta dualidad topol贸gica de abrigo y de conductor interactivo. Entonces hicimos un breve repaso, no exhaustivo, de otras figuras que podr铆an ser consideradas 芦moduladores禄. El s铆mbolo ha sido un elemento que nos ha ayudado constantemente en nuestro desarrollo, tomando como ejemplo su ruptura, mejor dicho, la coincidencia de su ruptura como santo y se帽a. De all铆, extendimos las din谩micas y 芦responsabilidades禄 humanas desde simple partes involucradas, pasando a conductores pasivos, hasta operadores l贸gicos o anal贸gicos. Para ello, repasamos figuras populares tales como: el m茅dium, el cham谩n, el nab铆 y el profeta, intentado abarcar diferentes peculiaridades moduladoras, comprendiendo filosof铆as de corte animista, monote铆stas y ejercicios new age. Repito, la intenci贸n nunca fue exhaustiva, sino buscar puntos en com煤n.

As铆, tras introducir al hist艒r y estimar que, gracias a su capacidad de observar de maneras diversas, pod铆a preservar testimonios del olvido en un 芦formato temporal tri谩dico禄, es decir, comprendiendo pasado, presente y futuro. Es preciso recordar que, en el contexto del que hablamos, la verdad o al茅theia se contrapon铆a al olvido o lethe. Esta capacidad de preservaci贸n le permitir铆a, siempre en situaciones de contingencia, encontrar un l铆mite a los conflictos y restaurar la koin艒n铆膩, operando en el espacio intermedio entre las partes y estableciendo cierta continuidad moduladora. Luego, al concientizarnos de los estados de excepci贸n de los que alerta Agamben (2019), hemos tra铆do a colaci贸n su concepto de articulaci贸n ficticia entre nomos y vida para enlazarlo, posteriormente, con el de 芦metax煤禄, desde la 贸ptica simondoniana. Entonces, hemos concluido que, la operaci贸n del hist艒r, difiriendo a lo planteado por Basile (2011), no reviste corte alguno en el tiempo, sino que la temporalidad contin煤a operando en 茅len cuanto 芦谩mbito de convertibilidad禄. Nuestra figura ili谩dica operar铆a como un black box computacional, plegando temporalidades en los dem谩s actores.

Hemos logrado responder a nuestra hip贸tesis inicial al mostrar c贸mo la figura del hist艒r como mediador en conflictos sociales se relaciona con la operaci贸n de la transducci贸n simondoniana. Esto nos ha permitido comprender mejor c贸mo, la preservaci贸n y el olvido, junto a un metax煤 operatorio, a trav茅s de articulaciones ficticias pero necesarias, permiten la continuidad energ茅tica de los grupos sociales post conflictos, muchas veces, originados por el influencia de la misma entrop铆a sobre las cargas preindividuales de los individuos. La pronoia hist贸rica tiene la potencialidad de actuar como armonizaci贸n indagatoria. El peligro radicar铆a en que, quien y porque se conservar铆an y olvidar铆an los diferentes testimonios. Creemos que, este tipo de articulaciones de pliegos que ocultan parcialidades, no son exclusivas del pasado ili谩dico, sino que pueden ser aplicables en la actualidad, especialmente con el apoyo de las tecnolog铆as sociales. Destacamos la importancia de ampliar los l铆mites de la modulaci贸n para diversificar patrones epistemol贸gicos y evitar alienaciones, como las que podr铆an surgir con la aparici贸n de inteligencias artificiales como ChatGPT.

Sin dudas, la figura del hist艒r ili谩dico y la transducci贸n simondoniana nos invitan a mirar m谩s all谩 de las superficies y a adentrarnos en la complejidad de las interacciones humanas, la preservaci贸n de las mismas y la construcci贸n del conocimiento. Al hacerlo, abrimos la puerta a nuevas perspectivas y posibilidades que pueden enriquecer nuestra comprensi贸n del mundo que nos rodea, inspir谩ndonos a explorar nuevas convergencias similares.

(agosto de 2023)

Bibliograf铆a

Agamben, G. (2019). Estado de excepci贸n. Buenos Aires: Adriana Hidalgo editora.

Basile, G. (2011). El saber ‘hist贸rico’ de la antigua Grecia: una reconsideraci贸n de la figura del 峒迪兿勏壪 ili谩dico. Anales de Filolog铆a Cl谩sica, 24, 7-44. doi:https://doi.org/10.34096/afc.v0i24.190

Cacciari, M. (2000). El dios que baila. Buenos Aires: Paid贸s.

Carbonell, B. (2003). Cosmolog铆a y chamanismo en Patagonia. Gazeta de Antropolog铆a.

Covarrubias Correa, A. (2016). Mimesis, analog铆a y semejanzas como v铆as de acceso a lo divino en la obra de Arist贸teles. (U. d. Chile, Ed.) Revista De Filosof铆a, 35-36, 143-153.

Magnin, L. (21 de 03 de 2023). 7 Verdades B铆blicas sobre profetas y profec铆a. Obtenido de Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=OzTpS-lEJwM

Plat贸n. (2011). La Rep煤blica. (C. Eggers Lan, Trad.) Madrid: Gredos.

Scuro, J. (2018). (Neo)chamanismo. Aspectos constitutivos y desaf铆os anal铆ticos. Horiz. antropol, 259-288.

Simondon, G. (2015). Allagm谩tica. En G. Simondon, La individuaci贸n a la luz de las nociones de forma y de informaci贸n (2潞 edici贸n) (p谩gs. 469-480). Buenos Aires: Editorial Cactus.

Simondon, G. (2015). Forma, informaci贸n y potenciales. En G. Simondon, La individuaci贸n a la luz de las nociones de forma y de informaci贸n (2潞 edici贸n) (p谩gs. 481-511). Buenos Aires: Editorial Cactus.

Simondon, G. (2015). La individuaci贸n a la luz de las nociones de forma y de informaci贸n (2潞 edici贸n). Buenos Aires: Editorial Cactus.

Simondon, G. (2018). El modo de existencia de los objetos t茅cnicos. Buenos Aires: Prometeo libros.

Notas

  1. Monograf铆a presentada como trabajo final para el curso libre 芦Individuaci贸n, subjetividad y t茅cnica: una introducci贸n a la filosof铆a de Gilbert Simondon禄, dictado por Dr. Juan Manuel Heredia en la Universidad Nacional de Rosario (Argentina) en 2021.
  2. Wiktionary, 芦Medium禄 [Enlace], nos facilita de forma ordenada m煤ltiples diccionarios donde podemos apreciarlo.
  3. Etimol贸gicamente conformado por 蟽峥犖- (syn-, 芦con, junto禄) + b谩ll艒 (芦yo tiro, pongo禄). LSJ.GR, 芦蟽蠉渭尾慰位慰谓禄 [Enlace].
  4. En este sentido, lo encontramos en el libro VI de Historia de Her贸doto de Halicarnaso: 芦All铆 tienes, pues, ese dinero; t贸malo juntamente con el s铆mbolo (蟽蠉渭尾慰位慰谓) que aqu铆 ves; gu谩rdalo, y al que te lo pida present谩ndote esa contrase帽a (蟽蠉渭尾慰位慰谓); har谩sme el gusto de entreg谩rselo禄 (Hdt. 6.86b) [Enlace].
  5. Para un breve repaso de esta pr谩ctica en el mencionado per铆odo hist贸rico recomiendo el siguiente art铆culo: Villegas Marchante, A., 芦El espiritismo decimon贸nico: fe, esp铆ritus e igualdad禄 [Enlace]. Luego, encontramos en el art铆culo de Francescutti (2020), 芦Visionarias: la sorprendente historia de las m茅diums feministas禄 publicado en Agencia SINC [Enlace], como al avance del ate铆smo y el debilitamiento de los cultos tradicionales crearon un vac铆o espiritual propicio para la proliferaci贸n de este 芦credo禄 y como las mujeres aprovecharon esta canalizaci贸n para hacer escuchar su voz.
  6. Una muy peque帽a introducci贸n podr铆a ser: Enciclopedia Herder, 芦Chamanismo禄 [Enlace] o Canal UNED, 芦El chamanismo禄 [Enlace].
  7. Iwaniszewski, Stanislaw [Rese帽a] 芦Jacques Galinier, Isabel Lagarriga y Michel Perrin (coord.), Chamanismo en Latinoam茅rica. Una versi贸n conceptual, M茅xico, Universidad Iberoamericana, Plaza y Vald茅s, S.A. de C.V. y CEMCA, 244 pp., ils.禄, en Dimensi贸n Antropol贸gica, vol. 7, mayo-agosto, 1996, pp. 167- 172. Disponible en [Enlace]. En este texto nos encontraremos con la sugerencia de no utilizar el mismo t茅rmino al hablar de diferentes culturas. Si bien compartimos la visi贸n, en este caso, mantendremos 芦cham谩n禄 por cuestiones de redacci贸n, desarrollo y para respetar las terminolog铆as de los autores mencionados.
  8. Esto se refleja claramente en su etimolog铆a. LSJ: 芦uno que habla por un dios e interpreta su voluntad al hombre禄. Perseus, Greek word study tool, 芦Proph茅tes禄 [Enlace].
  9. Recordemos que, entonces, no se distingu铆a arte de t茅cnica, sino que se utilizaba聽techn茅聽en ambos casos.
  10. El concepto de m铆mesis, si bien es complejo, en un primer momento y de forma general, se podr铆a relacionar con la imitaci贸n, tanto en sentido de representaci贸n art铆stica como en el actuar.
  11. Cacciari hace menci贸n al texto de Otto, W.F. 芦Les dieux de la Gr茅ce禄, Par铆s, Payot, 1975.
  12. Solo como dato de color podemos mencionar las cartas manuscritas que revelan la participaci贸n del f铆sico en sesiones de ocultismo. En las que define a la clarividencia como una 芦locura禄. La Naci贸n, Greek word study tool, 芦Einstein particip贸 en sesiones de parapsicolog铆a禄 [Enlace].
  13. Perseus Greek Word Study Tool (LSJ lexicon), 芦魏慰喂谓蠅谓-委伪禄 [Enlace]. As铆, podr铆amos entenderlo, en un primer sentido, como una participaci贸n de las personas en聽algo聽en com煤n que los une. Es particularmente interesante el uso dado por Plat贸n en 芦La Rep煤blica禄 (2011) como co-educaci贸n: 芦驴Est谩s de acuerdo conmigo, entonces, en la comunidad de las mujeres con los hombres que he descrito, respecto de la educaci贸n de los ni帽os y del cuidado de los dem谩s ciudadanos? (466c)禄.
  14. La segunda ley de la termodin谩mica establece que la entrop铆a de un sistema aislado tiende a aumentar con el tiempo. Es decir, tiende a un estado de mayor desorden y mayor distribuci贸n de la energ铆a. Podemos reinterpretarlo, teniendo en cuenta la disminuci贸n de estructuras o informaci贸n organizada, como la evoluci贸n hacia estados con mayor p茅rdida de informaci贸n.
  15. Status necessitatis禄 es un concepto que Agamben utiliza en su obra Estado de excepci贸n (2019) para describir la suspensi贸n temporal de los derechos individuales en situaciones de emergencia. A grandes rasgos, el autor italiano dir谩 que, mantener este estado de emergencia, podr铆a erosionar de los derechos civiles y pol铆ticos. Para m谩s informaci贸n, recomiendo ampliar la lectura del mencionado libro.
  16. Resoluci贸n angular se refiere a una medida utilizada en 贸ptica, astronom铆a o fotograf铆a, relacionada con la capacidad de un observador o un dispositivo para distinguir dos objetos cercanos como entidades distintas en lugar de una sola o, simplemente, separar detalles finos o peque帽os.
  17. Se hace referencia a la etimolog铆a de la palabra en cuanto聽intelleg膿ns聽+ -ia. Lewis, C. & Short, C (1879), 芦Intellego禄 en A Latin Dictionary, Oxford, Clarendon Press [Enlace]. El leg-, adem谩s de seleccionar en tanto聽leg艒, se relaciona tambi茅n con el proto-indo-europeo *leg- que apunta tanto a la acci贸n de recolectar y acumular como a cuidar. Este segundo elemento contrasta con la simple selecci贸n.
  18. Podemos entender a este t茅rmino como: 芦en el medio, intermediario, entre (lugar)禄, 芦mientras tanto (tiempo)禄 o 芦en com煤n, junto con, con la ayuda de, un movimiento hacia, despu茅s禄 otra cosa que est谩 al lado o junto a 茅l. Wiktionary, 芦渭蔚蟿伪尉蠉禄 [Enlace]. Simondon lo emplea, desde nuestra perspectiva, similar a como lo hace Arist贸teles en Met. 995b 14-17; 997b 1-3 (ta metax煤; un ente intermedio). As铆, en La individuaci贸n (Simondon, 2015), lo encontraremos en cuanto a intermedio (ib. pp. 473) u operaci贸n (ib. pp. 475), tambi茅n en la afirmaci贸n de que, el verdadero聽metax煤, ser铆a una suerte de correlaci贸n, uni贸n o reuni贸n efectiva (ib pp. 491).
  19. Hace menci贸n a la definici贸n simondoniana de modulaci贸n en cuanto a equivalencias entre operaci贸n y de estructura, donde la modulaci贸n es la transformaci贸n de una energ铆a en estructura y la desmodulaci贸n realiza el camino contrario (Simondon, 2015, p谩g. 472).
  20. Al respecto de este tema, podemos ampliar conceptos a trav茅s de McLuhan y su聽slogan: 芦el medio es el mensaje禄 en, por ejemplo, McLuhan, M. 芦Comprender los medios de comunicaci贸n禄 (1996), Buenos aires, Editorial Paid贸s.
  21. Remite al af谩n de buscar la positividad o conciliaci贸n en lo sucedido, siendo pro- (a favor, de acuerdo), -nous (mente) e -ia (condici贸n). El t茅rmino, adem谩s de su relaci贸n con la providencia cristiana, esta 煤ltima abordada como plan divino, tambi茅n ha sido relacionado con Atenea en su templo de Delfos, conocido como 芦Atenea-Pronaia禄.
  22. Me recuerda a cuando Wittgenstein, en su cuaderno azul (1976, 芦Los cuadernos azul y marr贸n禄, Editorial Tecnos, pp. 76-77), realiza una analog铆a similar con el concepto de solidez: el vac铆o entre part铆culas no conlleva a la inexistencia o una solidez ilusoria, sino una err贸nea explicaci贸n del verdadero fen贸meno. As铆 como la solidez no es inexistencia de vac铆o, la continuidad no es una suerte de fusi贸n de configuraciones y estados temporales ininterrumpidos.
  23. Podemos encontrar similitud con: 鈥淯n contenido introducido en la memoria humana se plantea y toma forma sobre los contenidos anteriores: lo viviente es aquello en lo cual lo聽a posteriori聽se convierte en a priori; la memoria es la funci贸n a trav茅s de la cual los聽a posteriori聽se convierten en聽a priori聽(Simondon, 2018, pp141).鈥
  24. Una forma r谩pida de describirlo es como lo que existe antes de la individuaci贸n. Una explicaci贸n ampliada ir铆a de la mano con: 芦energ茅tica no-homog茅nea (fase preindividual designada mediante las nociones de 鈥渋ncompatibilidades potencializadas鈥, 鈥渄isparidad entre 贸rdenes de magnitud鈥, 鈥減uro potencial omnipresente鈥, y que remite a la realidad de lo potencial y lo problem谩tico, instancia energ茅tica y metaestable que explica tanto la g茅nesis absoluta cuanto el conjunto de transformaciones relativas que puede sufrir un sistema en proceso de individuaci贸n)禄. Heredia, J.M. (Lo psicosocial y lo transindividual en Gilbert Simondon, 2015). Disponible en: [enlace].
  • 31-07-2023 |
  • Publicado en:
  • Etiquetas: