Observo los brotes, ramitas de un verde brillante; la alfombra amarilla debajo de mis suelas me roba una sonrisa al meditar que no hay estación más enemiga del sigilo que el otoño; o más efímeramente evidencial que el invierno de nieve. Los brotes, las hojas, la nieve, tus cabellos; todo esto me trae de nuevo a mi cuerpo.
Precioso enlace de pensamientos.
2019.