Ella los veía enormes desde abajo; ellos no escuchaban su «permiso» asustado; no entendía qué sucedía y le sería imposible hacerlo: ella desconocía el excluir, ellos aún debían aceptar el incluir. Progreso; futuro.
«Imaginen que mis hijos los vean besándose», plantó bandera como quien acaba de encontrar tierra virgen que explorar y explotar. Ganó la pulseada que se convertiría en hazaña de sobremesa. Se mofaba de aquellos enemigos como «enfermos». Sus hijos la escuchaban atentamente mientras contemplaban escenas de obediencia y humillación en la TV.
Manso retazo.
2019.