Bailarina

Ella duerme cómo bailarina. No sé si estará entre tambores y danzas o si solo es una pose. Tampoco sé en que posición duermen las bailarinas, siquiera que sueñan. Solo sé que ella parece bailar entre sábanas que, en breve, su edad pedirá renovar.

La gracia de su mirada escondida se resiste a un cuerpo que manifiesta, en la penumbra, música cautiva. Silencios de danza inerte; corchea, fusa y semifusa. Silencios veloces, intermitentes; burgueses. Sus pesados párpados pintados en degradé por el cansancio y sus nutridas pestañas no me lo impidieron: cruzamos las miradas y nos dijimos Hasta mañana. Entonces, danzará, una vez más, y yo dejaré atrás la imperceptible añoranza de sus mañanas y tardes; el alto volumen de su risa. Fluorescencia.

Ella si sabe con qué sueñan las bailarinas y yo, sueño con ella.

(2019)