Boceto y resultado

image

Por primera vez repare realmente en algo – casi – cotidiano: el increíble paso de simples líneas a un dibujo casi completo. Digo casi porque siempre le agregaría algo más, nunca me parecen terminados.

Decía, ese paso del boceto al dibujo, a la forma definida, evocando el eterno y hermoso paso de embrión a adulto, de sueños a realidades, de soplos a seres; la simpleza que es poesía en un noble robot, en un noble animal, en un noble ser que se detiene a observar la infinidad de un grano de arena.

Es un momento en que uno suele no prestar atención ni contemplar los pasos y, creo, podría etiquetarse como mágico. Mandrake, Simón, David, Moisés.

Si aprendiéramos a maravillarnos con la realidad y los mecanismos que engendran consecuencias y las consecuencias que engendran mecanismos, con la simpleza y las pequeñas acciones que pasan inadvertidas, creo que podríamos comprender mejor de que se trata todo esto.

Simplemente entender la simpleza, lo sublime del día a día, del paso del tiempo, de las acciones que suceden en ese tiempo, cada movimiento del rocío en los pastizales para llegar al suelo, hidratarlo y perderse en él para recomenzar el ciclo. Cada encuentro fortuito del calor con el frío; mecanismos; simpleza; maravillas.

Un simple boceto puede mutar en la mejor de las obras, la que mejor representa nuestro sentir o idea o, simplemente, en una obra más – todas lo son – que habla y se expresa por nosotros -o por alguien más- en un determinado momento o circunstancia. Pero, también puede terminar en solamente eso, un boceto.

Habrá que intentarlo una y otra vez y saber que el límite está en cómo queremos limitarnos. Concepto y dedicación. Mecanismos; bocetos y resultados. Conformismos y la inagotable búsqueda. Simplemente eso son: resultados de mecanismos que se pueden leer en sus respectivos bocetos. El resultado es la búsqueda.


© 2007