El desenlace

Edicto del mensajero: Venimos a buscar sobrevivientes de la gran masacre. Venimos a limpiar el río; siempre es el mismo. Somos el agua que empuja la tierra. Somos la fuerza del giro. Somos aquellos que levantan su voz para sanar la herida. Fuimos nosotros, sobrevivientes, los que hemos cometido aquel exceso. Fuimos nosotros quiénes, silenciosos, encendimos la mecha. Nunca sangró el acero. Sangran nuestras mujeres; gota a gota, tiñendo, en

Bailarina

Ella duerme cómo bailarina. No sé si estará entre tambores y danzas o si solo es una pose. Tampoco sé en que posición duermen las bailarinas, siquiera que sueñan. Solo sé que ella parece bailar entre sábanas que, en breve, su edad pedirá renovar. La gracia de su mirada escondida se resiste a un cuerpo que manifiesta, en la penumbra, música cautiva. Silencios de danza inerte; corchea, fusa y semifusa.

La gota

Hoy me fundí en la gota de agua que descansaba en la tira de tu malla secando boca abajo en el tender; la noté por el reflejo que la preñó de luz entre cantos de grillos, motores yirando y el humo en escalera que colmaba un globo aerostático de luciérnagas; estrellas. La luz le dio cuerpo, desvaneciendo su transparencia, para hacerla presente entre tanto espacio vacío. En unas horas, seguramente,

Pomelero

El sol se filtra entre el pomelero. El espacio es mínimo y, sin esfuerzo, sin cansancio, sin violencia, pasa por ahí. ¿Cómo pasa por ahí? ¿Será que se refleja en sus hojas? ¿Será que un espíritu juega con un espejo en ese punto exacto y nos representa al sol más allá del pomelero? Soy un gato queriendo apresar el reflejo. El tiempo, la memoria y las semejanzas, [di] simuladas. –

Relato infinito

Juntos contaremos un relato que tratará acerca de todo lo que imaginas cuando dices que imaginas; solo cuando y cuanto imaginas, sea vivido o viva en la fantasía del sueño de lo aparecido o por aparecer. Así, hablará de todo lo sucedido y todo lo que sucederá, incluso de las pausas mientras lees, el aire que invade tu cuerpo al inhalar, las miradas pensativas, tus sonrisas; el cielo. Vamos, juntos

Elipsis

¿Como han llamado al meteorito?, Prometeo, también el ángel caído y miles de voces más. Una pausa se hace, el reloj no corre; afonía. ¿Cuál ha sido el regalo?, Una manzana, una piedra, fuego, decisión; Sísifo ha vuelto su mirada a la cima, Nunca comprenderá el porqué, pero lo sigue haciendo. Desde un rincón se produce la elipsis; el tiempo tampoco corre ni vuela: se deshace. ¿Qué crees que estará

Completo

Anoche no soñé. -y no me importa en lo más mínimo-. Hoy, despierto. -tregua y suspiro-. Completo. 2019.

Representados

Como un hilo a punto de cortarse; resistiendo el crecimiento de dos ramas; ajado a efecto y secuela de soportar el frío, el viento, el calor; tiempo. Como un hilo reseco al sol se encontraban mis pensamientos esa tarde; como un hilo reseco al sol se encontraban los pensamientos de todos, esa tarde. Nuestras miradas se perdían buscando aire en el cielo a través de banderas que, espoleadas por soplos

Vitraux

Se llamaba Maravilla; nunca supe su nombre. Solía observar como el café se perdía por su pullover azul, de esos que parecen tener pelos. Café tras café; su fondo llegaba más allá de las altas medias a rayas; negras y blancas. Profundo; al escalarlo, uno lo descubre lleno de sol, pero no de cualquier sol, sino de esos rayos que atravesaban el vitraux de la galería mientras tomábamos mates y